Elogio al pequeño comercio
Cada mañana, cuando muchas calles todavía están empezando a despertar, alguien levanta una persiana. Enciende las luces, prepara el establecimiento, revisa los pedidos, ordena los productos y se dispone a recibir a personas que, en muchos casos, conoce desde hace años. El pequeño comercio comienza así: con una decisión que vuelve a tomarse cada LEER MÁS >
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